Jenaro Aviñó presidente de la Lonja de precios de cítricos de Valencia y director de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA) ha hecho un balance de la campaña y ha calificado de «similar» a las campañas anteriores el comportamiento de la que ahora termina.A principios de la campaña las cotizaciones para los agricultores suelen ser «bastante aceptables» dado que hay menor producción pero a mediados de noviembre hasta finales de diciembre se produce un «descenso importante» de precios que vuelven al alza a finales de la campaña.
Esta situación se ha registrado en la actual campaña en alrededor del 50 % de agricultores de cítricos ya que las organizaciones de productores (que representan al resto) todavía están pendientes de conocer las liquidaciones.
Según ha detallado las variedades de la segunda parte de la campaña -Powell Valencia Barndfield o Valencia Late- «han pagado cotizaciones interesantes» al igual que mandarinas Hortanique y Fortuna en comparación con campañas anteriores.
No obstante ha destacado la curiosidad de que estos precios «ya se pagaban hace 30 años» y que a pesar de ser «ligeramente mejores» que en la campaña anterior «no son precios para lanzar las campañas al vuelo».
Como ejemplo en la mitad de la campaña la variedad de mandarina Clemenules -la que más producción hay- se ha pagado entre 15 y 23 céntimos por kilo mientras que el límite máximo de 25 céntimos ya lo recibían muchos agricultores hace tres décadas.
En la Navelina -variedad de la que más producción hay en Valencia- las liquidaciones medias de este año se sitúan por debajo de los costes de producción entre 0 09 y 0 15 céntimos. «Con esos precios el agricultor pierde dinero» ha asegurado.
Estos datos ha explicado están consensuados por las lonjas de precios de cítricos de Valencia y Córdoba las únicas que existen en España.
Aviñó ha abogado por descongestionar los dos meses de acumulación de producción y diversificar «más a los extremos» de la campaña con otras variedades con el objeto de mejorar las liquidaciones que perciben los productores.
En cuanto a la calidad de los cítricos de esta campaña el frío de febrero y las lluvias afectaron a la producción sobre todo en las zonas productoras de Andalucía aunque en general ha sido bastante buena tanto en calidad como en calibre en opinión del presidente de la lonja de Valencia.
Las heladas de febrero han hecho reducir el volumen de la campaña -sostenida en más de un 80 % por la Comunitat Valenciana y Andalucía- entre un 5 y un 10 %.
La producción nacional en esta campaña asciende a 6 1 millones de toneladas 3 1 de ellas correspondientes a Andalucía y otros 3 a la Comunitat.
El volumen total se ha reducido un 5 7 por ciento de media según datos de la Junta de Andalucía facilitados por AVA aunque según zonas la bajada llega hasta el 10 % ha explicado Aviñó.
En concreto la producción de naranjas y mandarinas en la Comunitat Valenciana se ha reducido un 4 9 % respecto a la campaña anterior según la Conselleria de Agricultura citada por AVA.
En el caso de la Comunitat Valenciana existen agricultores que han abandonado el cultivo y han reconvertido sus tierras hacia el caqui un fruto donde el agricultor «no pierde».
Este fenómeno se está produciendo en la comarca de la Ribera donde además la producción está amparada por la DO Ribera del Xúquer pero también en otras zonas que están sustituyendo los cítricos por aguacates granado y frutales (albaricoque paraguayo y kiwi).
La superficie de cítricos en la Comunitat actualmente en 170.000 hectáreas se ha reducido un 15 % en los últimos diez años por abandono.
Fuente: finanzas.com


