España: Productores de cítricos pierden 22 millones en la campaña

El sector citrícola de la provincia de Castelló ha sufrido esta campaña pérdidas cercanas a los 22 millones de euros a pesar de que los precios casi se han duplicado respecto al año anterior y se ha generado un volumen de ventas de alrededor de 114 millones de euros (en primera compra al agricultor) según estimaciones de la Unió de Llauradors i Ramaders de Castelló. El colectivo advierte que el precio sigue sin llegar al umbral mínimo de rentabilidad (24 céntimos de euro por kilogramo) y teme que esta situación incremente aún más el abandono de los agricultores minifundistas que son los más afectados por la crisis de uno de los referentes de la economía de carácter agrícola en la provincia de Castelló.

El precio medio de las distintas variedades de naranja se ha situado este año en alrededor de 20 céntimos de euro por kilo (con un máximo de 22 céntimos). Este precio duplica el máximo que se alcanzó en la campaña anterior (2011-2012) en la cual no se llegaron a superar los 10 céntimos de euro por kilogramo.

El aumento ha sido sustancial pero no suficiente a juicio de los estudios realizados por la Unió de Llauradors i Ramaders que subraya que en los últimos últimos 25 años se han abandonado más del 40% de los campos de naranja en la provincia.

Así lo explicó el secretario de la Unió en Castelló Vicent Goterris. «Siguen siendo unos precios muy bajos algo que no se puede sostener y esto va a provocar más abandonos de cara al año que viene. El precio se ha duplicado pero ya veníamos de unos precios muy bajos de la campaña anterior que podríamos calificar de ruinosos y desastrosos».

A mediados de la década de los 80 Castelló llegó a producir 1 millón de toneladas. Esta temporada (2012-2013) la producción ha descendido un 6% respecto al año anterior y el total de toneladas apenas ha alcanzado las 570.000. De ellas el 80% de la producción ha sido de clemenules la variedad estrella del sector castellonense.

Esta regresión se refleja también en los puestos de trabajo que propicia el mercado de la naranja en todas sus fases desde el cultivo hasta la recogida el almacenaje el transporte la distribución y la venta en el mercado local nacional e internacional. En suma y según las estadísticas de la Unió de Llauradors el negocio de la naranja generaba en Castelló alrededor de 35.000 empleos anuales a principios de los años 80 un volumen que ahora ha descendido hasta los 23.000 puestos de trabajo. El peso del sector citrícola en Castelló sigue siendo clave dado que representa en torno a un 9 % de la producción global generada por todo el territorio español.

Pese a ello las cifras evidencian una evolución negativa que ha hecho desaparecer más de 400.000 toneladas desde los años 80.

Los principales factores que han motivado esta recesión de la naranja son el abandono de los campos y la apuesta por otros sectores productivos como la industria la construcción o los servicios que durante años experimentaron un auge en las comarcas castellonenses. A su vez este abandono ha venido motivado por la falta de rentabilidad y se acentuó especialmente con la bonanza económica; durante la cual había altas posibilidades de obtener un empleo incluso sin una alta cualificación profesional o académica.

Fuente: levante-emv.com

España: Productores de cítricos pierden 22 millones en la campaña

El sector citrícola de la provincia de Castelló ha sufrido esta campaña pérdidas cercanas a los 22 millones de euros a pesar de que los precios casi se han duplicado respecto al año anterior y se ha generado un volumen de ventas de alrededor de 114 millones de euros (en primera compra al agricultor) según estimaciones de la Unió de Llauradors i Ramaders de Castelló. El colectivo advierte que el precio sigue sin llegar al umbral mínimo de rentabilidad (24 céntimos de euro por kilogramo) y teme que esta situación incremente aún más el abandono de los agricultores minifundistas que son los más afectados por la crisis de uno de los referentes de la economía de carácter agrícola en la provincia de Castelló.

El precio medio de las distintas variedades de naranja se ha situado este año en alrededor de 20 céntimos de euro por kilo (con un máximo de 22 céntimos). Este precio duplica el máximo que se alcanzó en la campaña anterior (2011-2012) en la cual no se llegaron a superar los 10 céntimos de euro por kilogramo.

El aumento ha sido sustancial pero no suficiente a juicio de los estudios realizados por la Unió de Llauradors i Ramaders que subraya que en los últimos últimos 25 años se han abandonado más del 40% de los campos de naranja en la provincia.

Así lo explicó el secretario de la Unió en Castelló Vicent Goterris. «Siguen siendo unos precios muy bajos algo que no se puede sostener y esto va a provocar más abandonos de cara al año que viene. El precio se ha duplicado pero ya veníamos de unos precios muy bajos de la campaña anterior que podríamos calificar de ruinosos y desastrosos».

A mediados de la década de los 80 Castelló llegó a producir 1 millón de toneladas. Esta temporada (2012-2013) la producción ha descendido un 6% respecto al año anterior y el total de toneladas apenas ha alcanzado las 570.000. De ellas el 80% de la producción ha sido de clemenules la variedad estrella del sector castellonense.

Esta regresión se refleja también en los puestos de trabajo que propicia el mercado de la naranja en todas sus fases desde el cultivo hasta la recogida el almacenaje el transporte la distribución y la venta en el mercado local nacional e internacional. En suma y según las estadísticas de la Unió de Llauradors el negocio de la naranja generaba en Castelló alrededor de 35.000 empleos anuales a principios de los años 80 un volumen que ahora ha descendido hasta los 23.000 puestos de trabajo. El peso del sector citrícola en Castelló sigue siendo clave dado que representa en torno a un 9 % de la producción global generada por todo el territorio español.

Pese a ello las cifras evidencian una evolución negativa que ha hecho desaparecer más de 400.000 toneladas desde los años 80.

Los principales factores que han motivado esta recesión de la naranja son el abandono de los campos y la apuesta por otros sectores productivos como la industria la construcción o los servicios que durante años experimentaron un auge en las comarcas castellonenses. A su vez este abandono ha venido motivado por la falta de rentabilidad y se acentuó especialmente con la bonanza económica; durante la cual había altas posibilidades de obtener un empleo incluso sin una alta cualificación profesional o académica.

Fuente: levante-emv.com

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