Si hablamos de un nuevo ejercicio citrícola, hoy por hoy es difícil identificar el momento concreto de su inicio, más allá de convencionalismos. Había un momento en el que la distribución varietal mandaba, dejando el verano sin suministro, por lo que el primero de septiembre, y pese a que igual en ese momento todavía no había producción, se asumía colectivamente como el inicio de una nueva campaña. Esta tradición ha continuado, pese a la aparición de nuevas variedades que han llenado huecos de mercado, y pese a que la irrupción de países terceros, en especial del hemisferio sur, ha permitido la existencia de oferta de cítricos durante los doce meses del año. Y si no, tan solo hay que ver como durante las primeras fechas de este mes de septiembre, todavía se podían encontrar en los lineales de tiendas naranjas que bien se podían asignar a la campaña ya finalizada.
No obstante, y pese a que hoy en día el mercado citrícola es continuo en el tiempo, hay un momento que despeja incertidumbres y sirve para dar, de modo más o menos oficial, el pistoletazo de salida de la nueva campaña. Ese momento es la presentación del aforo de producción elaborado por el Ministerio de Agricultura, elaborado a partir de los datos aportados por las distintas comunidades autónomas productoras. Se esté comercializando a la vez fruta tardía, variedades extratempranas o fruta procedente de ultramar, existe un cierto runrún conforme se acerca ese momento, para confirmar las expectativas que se derivan de las visitas a los campos, de las mediciones de cada uno, y como no, de todo lo que se maneja entre los distintos actores del sector.
El pasado día 15 de septiembre, en una reunión mantenida entre los representantes del Ministerio y del sector, se presentó la previsión de cosecha de cítricos para la campaña 2026–2027. Los datos pusieron números más concretos a la percepción generalizada, que no es otra que nos movemos en unas cifras globales de producción similares a las de la campaña anterior. El dato ofrecido fue de 5,7 millones de toneladas, 62.552 toneladas más que el ejercicio anterior, lo que supone un incremento del 1,1% respecto a la campaña 2025-2026. Por grupos varietales, la previsión de naranjas desciende un 4,6%, mientras que la de mandarinas se queda casi igual, creciendo un 0,8% pese a la reducción de las clementinas. Se espera un importante incremento productivo en los limones, de alrededor de un 21% y también en pomelos, que crecen un 4,7%.
Lejos quedan aquellas campañas con más de 7 millones de toneladas, siendo la 2019-2020, con más de 7,5 millones de aforo, la que marcó el récord histórico, y la 2021-2022 la última de esta serie, con poco más de 7 millones. Una campaña esta última de infausto recuerdo, ya que se caracterizó por bajos precios, tanto en campo como en los mercados internacionales, quedando así bastante fruta colgando en el árbol, que no se recolectó precisamente por las bajas cotizaciones. Desde entonces, y como si la estadística la hubiéramos cortado con un cuchillo, como si de una foto fija se tratara, la producción citrícola española se ha reducido al entorno de los 5,7 millones de toneladas. La climatología, el envejecimiento del campo, la ausencia de relevo generacional y el abandono de la actividad por la ausencia de rentabilidad son factores que, de modo individual o colectivo, se esconden detrás de las cifras actuales.
En la misma reunión se analizaron las cifras exportadoras españolas de la campaña recién finalizada. La principal conclusión es que cada vez exportamos menos volumen, tanto a nuestro mercado tradicional, la Unión Europea, como a países terceros. Si bien la menor producción, junto con el descenso del consumo en los principales mercados son elementos que podrían justificar en parte este hecho, lo cierto es que nuestros principales competidores, caso de Egipto, Turquía y de modo más evidente Sudáfrica, cada vez envían más fruta a Europa. Tanto es así que España, que pese a no ser el principal país productor de cítricos del mundo conservaba históricamente el título de mayor exportador, ha cedido este título a Sudáfrica, que nos ha desbancado del peldaño más alto del cajón. Pese a todo ello, hay que decir que, si bien cada vez exportamos menos toneladas, cada vez ingresamos más dinero, lo cual debe de ponerse en sintonía con la subida de los factores de producción en el campo derivados de los distintos conflictos internacionales. Así, sin ir más lejos, los sindicatos agrarios están anunciando movilizaciones por el incremento del gasóleo agrícola en un 45% en el último año.
El tema de la evolución, no ya de las importaciones procedentes de países terceros en tonelaje, si no de la cuota de mercado en la Unión Europea de estos orígenes, nos debe preocupar y hacer reflexionar. En 2016, la cuota de mercado de las importaciones citrícolas europeas en el mercado comunitario era del 18,4%, lo que equivale a decir que la producción citrícola propia abastecía el 81,6% de nuestro mercado natural, que no es otro que el comunitario. Diez años más tarde, esta cuota de mercado ha pasado a ser del 29,9% y del 70,1%, respectivamente. Las matemáticas no engañan, la producción propia europea frente a la procedente de países terceros ha disminuido en 11,5 puntos porcentuales en diez años, lo que equivale a decir que las producciones procedentes de países terceros ganan cuota de mercado en Europa a razón de más de un 1% anual.
En este escenario sabemos qué cartas no podemos jugar. No podemos aludir al dumping social, pues hay que asumir cada país tiene sus propias normas políticas y sociales. Tampoco se puede hacer referencia a medidas que obstaculicen el comercio como los aranceles. Pero por otra parte, también sabemos qué cartas puede jugar Bruselas si quiere, caso de la promoción o de la exigencia de reciprocidad en el ámbito de la seguridad alimentaria y de la sanidad vegetal. Como primera providencia, es imprescindible que Bruselas apruebe la financiación comunitaria de la campaña de promoción de cítricos presentada por Intercitrus, pues ahora es más necesaria que nunca. Una propuesta importante, que no desmerece a ninguna otra presentada por otras organizaciones para otros productos, y que seguro que desde Bruselas se valorará en su justa medida.
El otro ámbito de actuación es el de la sanidad vegetal y el de la seguridad alimentaria, conceptos muy ligados y que convergen en la exigencia de reciprocidad en la medida que esta diferente normativa supone unos costes adicionales a las producciones comunitarias, que no soportan las producciones procedentes de países terceros. Saltando la pregunta sobre por qué cada vez nos llegan más plagas, no parece presentable que desde Bruselas se siga siendo laxo tras continuadas detecciones de plagas de cuarentena, con sobrecostes para los productores europeos. En esa línea, no se entiende por qué la Comisión adopta posicionamientos distintos en relación con el uso de productos fitosanitarias, según la producción sea comunitaria o de países terceros, teniendo en cuenta que este hecho impacta de igual forma en el consumidor final, el ciudadano europeo, con independencia del origen.
Este año se ha incrementado la llegada de naranja procedente de Egipto en los puertos españoles, con el precio como gran atractivo. De igual manera, es un hecho la finalización del periodo adaptativo por el que todavía Sudáfrica debía de pagar algún arancel para acceder a Europa. Siendo estos datos relevantes, lo más preocupante es lo que puede venir. Mientras en España reducimos producción, quienes paulatinamente van ganando cuota de mercado tienen planes de expansión de la producción citrícola, incluso pudiera ser que en algunos casos financiados por fondos de cooperación al desarrollo procedentes de Bruselas. Esto incita a pensar que esta tendencia continuará, con una progresiva reducción del diferencial de cuota de mercado en Europa entre las producciones propias y las procedentes de países terceros. Visto lo visto, si ahora no es preceptiva la aplicación de la cláusula de salvaguardia, en especial en el caso de Sudáfrica, acabaré perdiendo la esperanza de que se aplique en alguna ocasión.
Fuente: valenciafruits.com



