En España la presencia de naranjas pequeñas no aptas para su comercio la entrada de producciones a bajo coste de Egipto o Turquía y las diferencias entre los precios en origen y destino hacen que el sector afronte el futuro bajo la sombra de la incertidumbre.
El balance del primer tramo de la campaña de cítricos en España fue desolador. Desde entonces las perspectivas no han mejorado mucho y actualmente el panorama es muy sombrío.
Entre sus principales problemas: la creciente competencia de productos de terceros países como Egipto o Turquía tal y como explica a AGROCOPE el presidente de Interprofesional Citrícola Española INTERCITRUS Antonio Múñoz.
En este sentido afirma que «sufrimos una competencia desleal» ya que estos productos entran en el mercado comunitario a unos precios inferiores motivados «por unos salarios en origen 16 veces por debajo de los nuestros» lo que lleva a ofrecer productos «mucho más baratos que los nuestros».
Pero además durante esta campaña hay una gran cantidad de naranjas con un tamaño pequeño que no son aptas para la comercialización y que sus otros usos «no cubren ni tan siquiera nuestros costes de producción».
Y es que a esto hay que sumar la gran diferencia entre los precios en origen y destino tal y como refleja el último Índice de Precios en Origen y Destino. Según Múñoz al precio que percibe el agricultor hay que sumarle «entre un 30 y un 35 por ciento de los almacenes».
Dentro del campo de los cítricos también hay diferencias. En el limón «venden lo mismo lo pongan a 100 ó a 300 por su parte la clementina y la naranja son mucho más elásticas y dependen más del precio al que se encuentren».
La anabelina y la clementina son las frutas que más padecen esta volatilidad del mercado. «Antes teníamos cuatro meses de período de comercialización y ahora sólo dos».
Ante este panorama al sector ve el futuro con incertidumbre y por eso Muñoz apuesta por la especialización al tiempo que aboga por buscar tanto la calidad como una renovación en las variedades «siempre y cuando alguna quede obsoleta».


