Cítricos: Buenos augurios en EE. UU.

México es el mayor exportador de cítricos a Estados Unidos. Su auge es favorecido por su vecindad y la común participación junto con Canadá a su conjunto Tratado de Libre Comercio. Ahora en información reciente en la web de la argentina Asociación Tucumana del citrus en dicho país se valora la situación generada en Florida como favorable al incremento de sus exportaciones de cítricos a EE. UU.Es la consecuencia del retroceso productivo al avanzar el chancro de los cítricos imparablemente a partir de los últimos huracanes. El hecho es que en Florida se detecta un gran pesimismo ante su futuro citrícola que en semejanza al caso valenciano también va de la mano de las expectativas urbanísticas.

La potenciación de la exportación mexicana deriva de la reciente cuarentena fitosanitaria que ante la incapacidad de erradicar la mencionada bacteriosis ha impuesto la prohibición de comercializar cítricos de Florida en los otros cuatro estados productores del país (California Nuevo México Arizona y Texas). Una circunstancia que favorecerá igualmente las exportaciones de mandarinas y pomelos de México ahora de escasa entidad pues dicho comercio está dominado por limas y limones.

En cualquier caso abierto el hueco a las mandarinas no parece que la exportación de nuestras clementinas a los estados productores e incluso a los colindantes se retome en la próxima campaña al permanecer el recuerdo del linchamiento de las clementinas españolas valencianas en gran mayoría en otoño de 2001.

No obstante con independencia de la actitud de nuestros operadores y de los propios importadores atemorizados con razón de decisiones locales que pueden impactar en la política fitosanitaria federal el próximo ejercicio deberá situar a nuestra clementina en un primerísimo nivel histórico en volumen y en resultados económicos.

Cierto que podrá pensarse en la debilidad de dólar como elemento perturbador al potencial logro y algunos insistirán probablemente en el incremento productivo de California en todo caso insuficiente para cubrir las posibilidades del consumo de clementina en aquel gran país que cuenta ya con 300 millones de habitantes.

No se ignora que este comentario desagradará a un parte de nuestro comercio exportador aferrado todavía al histórico principio de “queremos que no se hable de la naranja”. Es cierto que en materia de cítricos no puede asegurarse cómo deberá comportarse el mercado importador. Pero salvo accidentes imprevistos el panorama que se detecta apunta a la previsión que razonablemente puede emitirse.

Pero lo anterior no elimina la observación del momento actual de la clementina del Hemisferio Sur presente en el mercado norteamericano con escasa aceptación por el porcentaje de fruta de calidad media y la presencia de híbridos del tipo mandarina que defraudan a quien las adquiere pensando que son asimilables a las verdaderas “darling” españolas.

En contra de la excusa de malos pagadores de quienes cada inicio de campaña aducen como problema en nuestros mercados europeos la presencia de fruta de la competencia del Hemisferio Sur el comentarista insiste en dos puntos básicos. Primero que las primicias si corresponden razonablemente a los parámetros exigibles ganan necesariamente la batalla a los restos de la competencia que se encuentre en retirada. Segundo que es deseable que en los mercados se mantenga al máximo el prestigio de las naranjas y mandarinas de toda oferta asegurando al consumidor que la fruta corresponde a sus deseos y exigencias.

Las cotizaciones de clementinas del Hemisferio Sur cotizaciones se han situado esate verano en EE. UU. a los niveles obtenidos por España en sus mejores períodos. Los dos países exportadores dominantes Chile y Sudáfrica más los primeros envíos de Perú se encontraron en casi todos los mercados mayoristas.

por Luis Font de Mora

Cítricos: Buenos augurios en EE. UU.

México es el mayor exportador de cítricos a Estados Unidos. Su auge es favorecido por su vecindad y la común participación junto con Canadá a su conjunto Tratado de Libre Comercio. Ahora en información reciente en la web de la argentina Asociación Tucumana del citrus en dicho país se valora la situación generada en Florida como favorable al incremento de sus exportaciones de cítricos a EE. UU.Es la consecuencia del retroceso productivo al avanzar el chancro de los cítricos imparablemente a partir de los últimos huracanes. El hecho es que en Florida se detecta un gran pesimismo ante su futuro citrícola que en semejanza al caso valenciano también va de la mano de las expectativas urbanísticas.

La potenciación de la exportación mexicana deriva de la reciente cuarentena fitosanitaria que ante la incapacidad de erradicar la mencionada bacteriosis ha impuesto la prohibición de comercializar cítricos de Florida en los otros cuatro estados productores del país (California Nuevo México Arizona y Texas). Una circunstancia que favorecerá igualmente las exportaciones de mandarinas y pomelos de México ahora de escasa entidad pues dicho comercio está dominado por limas y limones.

En cualquier caso abierto el hueco a las mandarinas no parece que la exportación de nuestras clementinas a los estados productores e incluso a los colindantes se retome en la próxima campaña al permanecer el recuerdo del linchamiento de las clementinas españolas valencianas en gran mayoría en otoño de 2001.

No obstante con independencia de la actitud de nuestros operadores y de los propios importadores atemorizados con razón de decisiones locales que pueden impactar en la política fitosanitaria federal el próximo ejercicio deberá situar a nuestra clementina en un primerísimo nivel histórico en volumen y en resultados económicos.

Cierto que podrá pensarse en la debilidad de dólar como elemento perturbador al potencial logro y algunos insistirán probablemente en el incremento productivo de California en todo caso insuficiente para cubrir las posibilidades del consumo de clementina en aquel gran país que cuenta ya con 300 millones de habitantes.

No se ignora que este comentario desagradará a un parte de nuestro comercio exportador aferrado todavía al histórico principio de “queremos que no se hable de la naranja”. Es cierto que en materia de cítricos no puede asegurarse cómo deberá comportarse el mercado importador. Pero salvo accidentes imprevistos el panorama que se detecta apunta a la previsión que razonablemente puede emitirse.

Pero lo anterior no elimina la observación del momento actual de la clementina del Hemisferio Sur presente en el mercado norteamericano con escasa aceptación por el porcentaje de fruta de calidad media y la presencia de híbridos del tipo mandarina que defraudan a quien las adquiere pensando que son asimilables a las verdaderas “darling” españolas.

En contra de la excusa de malos pagadores de quienes cada inicio de campaña aducen como problema en nuestros mercados europeos la presencia de fruta de la competencia del Hemisferio Sur el comentarista insiste en dos puntos básicos. Primero que las primicias si corresponden razonablemente a los parámetros exigibles ganan necesariamente la batalla a los restos de la competencia que se encuentre en retirada. Segundo que es deseable que en los mercados se mantenga al máximo el prestigio de las naranjas y mandarinas de toda oferta asegurando al consumidor que la fruta corresponde a sus deseos y exigencias.

Las cotizaciones de clementinas del Hemisferio Sur cotizaciones se han situado esate verano en EE. UU. a los niveles obtenidos por España en sus mejores períodos. Los dos países exportadores dominantes Chile y Sudáfrica más los primeros envíos de Perú se encontraron en casi todos los mercados mayoristas.

por Luis Font de Mora

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