Primeras sueltas experimentales de “Tamarixia dryi” en España y Portugal

Las plantaciones de cítricos de Galicia y el norte de Portugal albergan desde hace un lustro una de las mayores amenazas para la citricultura mediterránea, el psílido africano Trioza erytreae. Este insecto es el principal vector del greening o Huanglongbing (HLB), una enfermedad bacteriana incurable que puede llegar a limitar la industria citrícola, cuyo único método de control es la erradicación y la contención de sus vectores.

“Debemos detener el avance del psílido para que no alcance las principales zonas citrícolas españolas y portuguesas porque es cuestión de tiempo que se detecte la bacteria”, explica el investigador Alberto Urbaneja, coordinador del Centro de Protección Vegetal y Biotecnología del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias, IVIA. Tras la detección del vector en España y Portugal, los ministerios de agricultura de ambos países pusieron en marcha programas de erradicación y contención del psílido vector, pero este ha saltado todas las barreras.

A pesar de que la enfermedad no se ha detectado ni en España ni en Portugal, los investigadores del IVIA llevan años trabajando para reducir la dispersión del psílido. Entre las diferentes líneas de investigación que llevan en marcha, la más prometedora es la introducción de una avispilla de origen subsahariano que parasita al psílido vector, la Tamarixia dryi.

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación español aprobó a finales de 2017 la importación de este insecto para poder estudiar su potencial y especificidad antes de liberarla al campo, cuya cría se estableció en las instalaciones del Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA) con la financiación de un proyecto nacional financiado por el INIA, que lidera el IVIA y donde participan otros centros de investigación nacionales con investigación en cítricos.

“Desde el establecimiento de su cría en 2018, hasta los últimos ensayos realizados en campo, la avispilla ha mostrado una gran eficacia para controlar al psílido en las Islas Canarias”, destaca la investigadora del ICIA Estrella Hernández, quien ha seguido la dispersión de la avispilla por las islas. Las poblaciones del vector han disminuido drásticamente en Canarias desde la liberación de la avispilla, hasta el punto que actualmente es difícil encontrar poblaciones.

La precaución ha sido una máxima desde el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación a la hora de autorizar su liberación en la España. Aunque ninguna referencia científica mostraba que las avispillas podían trasmitir enfermedades bacterianas a las plantas, se analizaron todos los individuos que se importaron desde Sudáfrica, así como su primera descendencia para confirmar que venían libres de esta enfermedad.

A la vista de estos resultados, la Dirección General de Sanidad de la Producción Agraria del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España autorizó la liberación experimental de la avispilla en Galicia, donde a finales de octubre de 2019 se soltaron los primeros individuos. En el marco de la colaboración existente en esta materia entre Portugal y España, el gobierno portugués también ha liberado la avispilla en sus cítricos durante este otoño.

Fuente: ivia.gva.es

2019-12-01T10:50:43+00:00