Otra amenaza citrícola: vía libre a la entrada masiva de zumos de Brasil

Nueva amenaza para el sector citrícola español, cuya comercialización en fresco lidera la Comunidad Valenciana con una cuota del 70%. El Comité de Gestión de Cítricos (CGC) alerta de que el tratado de Mercosur favorecerá las «importaciones masivas y baratas» de zumo de Brasil.

Además, este tratado tendrá un «doble impacto» para el sector citrícola español. En primer lugar, porque golpeará de lleno a la industria transformadora, que «es el primer cliente en tonelaje de la citricultura española», recuerda la presidenta del CGC, Inmaculada Sanfeliu. Y el segundo efecto negativo que tendrá el acuerdo es que «mejorará la posición competitiva de las naranjas y mandarinas sudamericanas en Europa».

El tratado de la Unión Europea con los países de Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay) se anunció el pasado 28 de junio pero, de momento, ni la Comisión ni el Gobierno español han aclarado al sector citrícola sus condiciones. Según informa el CGC, quien sí lo ha hecho es el Ministerio de Agricultura de Brasil: los aranceles al zumo de naranja concentrado brasileño desaparecerán progresivamente en 10 años y los del zumo 100% exprimido, en 7 años. También se eliminarán los derechos aduaneros para las importaciones de naranjas y mandarinas, aunque aún no se conocen los plazos.

CONSECUENCIAS

De ahí que la patronal que aglutina al comercio citrícola y, por tanto, a los principales exportadores de cítricos de España, alerte del «impacto directo» que a medio plazo provocará este acuerdo en la actividad de las plantas procesadoras de zumo y, en consecuencia, a los citricultores.

«Estamos especialmente preocupados por la ratificación del tratado con Mercosur porque el impacto del mismo sobre el mercado en fresco europeo vendrá por una doble vía: mejorará la posición competitiva de las naranjas y mandarinas sudamericanas en Europa, que es nuestro primer y principal mercado, y más grave aún, los masivos envíos de zumos brasileños a arancel cero cuestionarán la viabilidad de nuestra industria transformadora», argumenta la presidenta del Comité de Gestión de Cítricos, Inmaculada Sanfeliu.

«No se está valorando suficientemente este aspecto. Quizá no se conoce el efecto real, regulador y valorizador que tiene el procesado de zumos sobre el mercado de fresco», cuestiona la presidenta.

La entrada de naranjas y mandarinas sudamericanas en el mercado europeo «afectaría durante unas semanas, quizá meses y, siendo fruta en contraestación, fundamentalmente al principio y al final de cada campaña», explica Sanfeliu.

Efectivamente, «las distorsiones se darán cuando se confirmen mayores solapamientos de la oferta citrícola del hemisferio norte (Europa) con la del sur, de Argentina (limones, fundamentalmente, y naranjas), Brasil (limones y naranjas) y Uruguay (naranjas, limones y mandarinas) en fresco», expone la máxima representante de la patronal citrícola.

Pero la entrada masiva de zumos brasileños a arancel cero «sería un mal si cabe mucho mayor, que se arrastrará a lo largo de casi toda la temporada, porque la competencia mucho más barata de los jugos producidos por sólo tres grandes multinacionales -Cutrale, Citrosuco y Louis Dreyfus Company (LDC)- nos complicará o, incluso, impedirá dar valor a entre 650.000 y 900.000 toneladas de naranjas y entre 250.000 y 300.00 toneladas de clementinas y mandarinas que hoy se desvían de los circuitos en fresco para canalizarse y ser convertidas en zumos», alerta.

La presidenta del CGC recuerda la necesidad que tiene el sector citrícola de retirar del mercado de fresco ese volumen de fruta en campañas en las que se dan desequilibrios entre oferta y demanda (por cosechas abundantes, ausencia de demanda, desplazamiento de la distribución a otros orígenes, problemas climatológicos que alteran el aspecto exterior…); y porque hay fruta que, debido a defectos de piel, pequeños calibres, etc., debe ser procesada por la industria para su transformación.

«No conviene despreciar el papel de la industria transformadora, que es, de hecho, el primer cliente en tonelaje de la citricultura española», subraya Sanfeliu. De hecho, sin el papel crucial que juega la industria transformadora, el problema para el sector citrícola español volvería a ser doble, expone la presidenta del CGC. «Económico, por la depreciación y la sobreoferta generada, y medioambiental, por la dificultad para eliminar esa fruta con defectos pero de excelente calidad organoléptica», indica. «La industrialización en zumos es la forma más ecológica de eliminar esa parte de la producción», recalca.

BAJOS COSTES

En estos momentos, «los bajos costes de producción y transporte marítimo ya permiten a los procesadores brasileños ofrecer el zumo de naranja 100% exprimido a un precio muy barato puesto en Rotterdam/Gante, a pesar de que en la actualidad se le aplica un arancel del 12,2%», alerta Sanfeliu.

Brasil lidera el suministro del zumo, tanto en volumen como en precio, y los mercados no aceptan zumo español a precios por encima del zumo de origen brasileño.

«El desmantelamiento arancelario para los zumos de naranja originarios de Brasil significará directamente y sin paliativos una reducción del precio percibido por el agricultor por la fruta que necesariamente tiene que remitir a industria», concluye Sanfeliu.

Fuente: elmundo.es
2020-08-14T12:51:17+00:00