Argentina exportará más cerezas a través de Chile

En lo que parece ser un año récord en cuanto a volúmenes, la industria de cerezas argentinas está aprovechando los servicios más rápidos desde Valparaíso para aprovechar el mercado asiático.

En Portalfruticola.com nos ponemos al día con un líder del sector y dos grandes productores exportadores para evaluar las perspectivas de una industria prometedora en una economía en recuperación.

Si bien la reciente granizada que afecto a la Patagonia argentina pudo causar algunos efectos en las pomáceas, sin embargo, los productores de cerezas de la región no se vieron tan afectados gracias a una mezcla de tiempo y geografía.

“Afortunadamente no nos afectó. Hay casos de granizadas intensas en el Valle de Río Negro, pero afortunadamente eso no nos pasó a nosotros. Es un valle muy grande y largo, por lo que, si hay problemas climáticos asilados, la posibilidad de que te ocurren son bajas”, indicó Adolfo Storni, director de operaciones de Cerezas Argentinas.

No obstante, Cerezas Argentinas, un gran productor según los estándares argentinos que también está vinculado a la operación de arándanos de Extraberries, está incorporando redes antigranizo y cubiertas de protección contra la lluvia para sus nuevas plantaciones de variedades tempranas. El grupo está invirtiendo 12 millones de dólares en un packing en una empacadora y renovando la producción en los próximos tres años.

Storni explicó que la idea es expandir el packing y triplicar su capacidad, la cual actualmente es limitada, y plantar más cerezas, peras y manzanas, mientras realizan la ampliación de una máquina de clasificación Unitec para agregar más líneas junto con la tecnología de lectura avanzada “Cherry Vision”.

En esa misma línea, el representante de Cerezas Argentinas afirmó: “Hoy tenemos 170 hectáreas de cerezas y 50 hectáreas de manzanas y peras. Lo que haremos en este proyecto es agregar 150 hectáreas nuevas de cerezas y 150 hectáreas de manzanas y peras “.

Compañías como Storni se han animado no sólo por el creciente mercado de cerezas en Asia, el cual ha sido capitalizado por Chile en los últimos años, sino también por una economía en recuperación junto a un gobierno que mira hacia el exterior.

Asimismo, se espera que este año el crecimiento real del PIB sea de un 3% y que el próximo año llegue al 3.5%.

Por otra parte, si bien la inflación aún se mantiene alta, el gobierno argentino pronostico que ésta bajará a un 15,7% para 2018.

El gerente de Vista Alegre, Carlos Enríquez, compara su país con un paciente en terapia intensiva, que aún se encuentra en recuperación después de años de crisis económica y proteccionismo.

“Quizás los resultados no se puedan ver todavía, pero tenemos un Estado que se está abriendo al mundo y que quiere insertarse en la economía global”, sostuvo Enríquez.

Asimismo, el gerente de Vista Alegra destaca que lo anterior se puede ver en la renovada presión del gobierno para sellar acuerdos comerciales con Europa y China, y en que la industria frutícola argentina está cada vez más cerca de exportar sus arándanos y cerezas al mercado chino.

Mayor conectividad global

Al igual que para productores de la argentina rural como Enríquez, una mayor cantidad de vuelos internacionales desde los centros regionales también serán de gran ayuda como un puente hacia los mercados globales.

“De hecho, tenemos un vuelo con Latam desde Neuquén a Santiago que dura sólo una hora y media, así que este año hemos recibido visitas de China y de Estados Unidos, quienes viajan a ver a sus socios productores en Chile y que luego vienen directamente hasta acá”.

“Estamos alentando la expansión en el aeropuerto de Neuquén debido a que el volumen de cereza se incrementará en los próximos años. El año pasado hicimos ensayos que fueron fantásticos con aviones que llevaban muchas cerezas a Miami y Hong Kong, pero no con la regularidad que tendremos cuando se abra el mercado de China continental “.

El director ejecutivo de la Cámara Argentina de Productores de Cerezas Integrados (CAPCI), Anibal Caminiti, dijo que los vuelos existentes desde Neuquén a Santiago no están tan bien diseñados para la carga perecedera, sin embargo, la industria espera que esto se pueda mejorar para fomentar nuevas alternativas de exportación en el futuro.

Caminiti reiteró los puntos de vista de Enríquez sobre el enorme potencial de los vuelos chárter desde Neuquén hacia varios destinos globales, impulsados por un mayor esfuerzo para obtener acceso a nuevos mercados.

“Este año, el gobierno provincial de Neuquén ha estado trabajando en un proyecto de reajuste para el aeropuerto mediante el desarrollo de una nueva terminal de carga aérea con salas de transferencia y refrigeración adecuadas para garantizar una buena logística y buena calidad”, agregó el director de CAPCI.

“Lo que nos interesa sobre los vuelos chárter de Neuquén es su alcance para los mercados asiáticos, especialmente China, ya que pueden absorber envíos de 100 – 110 toneladas métricas sin generar un impacto negativo.

“Hemos estado trabajando en la apertura de mercados como Japón y México, y la semana pasada recibimos la visita de inspectores fitosanitarios de Tailandia. Este año abrimos el mercado de Indonesia, estamos exportando a Singapur, Hong Kong, Malasia y la India, pero, además, estamos explorando cada vez más en los países asiáticos”.

 

Re-exportaciones desde Chile

El flete aéreo es un componente clave para que la industria argentina de cerezas aproveche las ventanas del mercado cuando escasean los suministros mundiales, ya sea a principios de la temporada a fines de octubre o noviembre, o de las últimas variedades en las provincias del sur de Chubut y Santa Cruz.

Pero cuando el suministro es abundante, el envío marítimo es esencial para mantener los márgenes de ganancia. Esto ya es una práctica común desde los puertos de Buenos Aires a mercados como Norteamérica, Europa y Medio Oriente, pero para Asia se necesita una solución diferente.

“La ventaja de llegar temprano significa que nuestra fruta llega antes de los primeros volúmenes de Chile, por lo que el mercado está muy limpio. Ahora es cuando el mercado comienza a complicarse, se observan caídas en los precios, pero estamos en el final de nuestra cosecha “, comentó Enríquez sobre la producción de Río Negro y Neuquén.

“Podemos tomar las cerezas express de Chile. Lo clarificamos con la aduana aquí en Neuquén y luego va a China a través de transporte marítimo. Esto se ha hecho durante los últimos tres años “, agregó.

“El año pasado las exportaciones comenzaron con fletes más rápidos desde Santiago de Chile, experimentando no sólo con cerezas sino también con arándanos. De esta forma se aprovecha al máximo la logística, no solo desde el punto de vista económico, ya que se generan arribos tempranos a los mercados mientras que mantiene una buena calidad “, aseguró Caminiti.

“Lo que puedo decir es que, entre la temporada pasada y esta, han aumentado las operaciones a través de Chile con envíos marítimos “.

Resumen de la temporada

Antes de profundizar en los pronósticos de la temporada, Caminiti aclaró que la campaña de cerezas en Argentina aún está sujeta a eventos climáticos y que también es bastante larga, comenzando en la provincia de Mendoza a fines de octubre y terminando en Santa Cruz en febrero. La distancia entre estos dos extremos es de casi 2.000 kilómetros.

“Todavía hay cosechas por terminar en las provincias de Río Negro y Neuquén. La cosecha todavía no ha comenzado en Chubut y Santa Cruz, pero parece que será un año récord en cuanto a producción debido a las buenas condiciones climáticas, buenos rendimientos y a la buena calidad de la fruta en general”.

“En comparación con otros países del Cono Sur, nuestro volumen es pequeño, el que durante la campaña 2016 – 2017 alcanzó las 4.233 toneladas métricas. Teníamos buenos precios que tenían que ver con la calidad de la fruta, especialmente la patagónica”.

“El año pasado tuvimos un precio FOB promedio en Buenos Aires de USD 5,09 / kg y en operaciones para destinos como Inglaterra de USD 7 / kg FOB, el cual corresponde a un mercado tradicional para Argentina, lo que representa un buen retorno para los productores argentinos”, aseguró Caminiti.

“Para esta temporada las expectativas son superar las 5.000 toneladas métricas y esperamos exportar 5.200 toneladas métricas”.

“El área de Río Negro y Neuquén es próspera en materia de cerezas. Cada año aumenta la superficie plantada y el volumen de producción, además de que este año el clima fue bueno, así que estamos muy contentos”.

Enríquez aseguró que espera terminar las cosechas en la región a principios de esta semana, mientras que los huertos de Storni tendrán que llegar hasta la semana de Navidad, mientras que, en Chubut, es probable que la producción comience el 15 de diciembre y en Los Antiguos, Santa Cruz, en enero.

“Será entre las semanas 50 y 2, en enero, y eso permite que llegue más tarde para el Año Nuevo chino, que generalmente ocurre entre finales de enero y mediados de febrero”.

Fotografía: Shutterstock.com

Fuente: www.portalfruticola.com

2017-12-19T15:31:30+00:00