La Unió prevé un aumento del 10% en la cosecha de cítricos de la provincia de Castellón respecto a la pasada campaña

La Comunitat Valenciana seguirá por cuarto año consecutivo con un aforo inferior a la media y caerá un 13% respecto a la campaña anterior.

La citricultura de la Comunitat Valenciana seguirá otro año más con un aforo inferior a la media, siendo esta la cuarta campaña consecutiva. Sin embargo, la provincia de Castellón, que el año pasado había disminuido un 28% su producción de cítricos, y en el caso de la variedad estrella, la clemenuda, que representa el 70% de superficie citrícola en la provincia, un 38%, este 2022 aumentará el aforo.

En referencia a la producción de cítricos del total de la Comunitat Valenciana, el secretario de La Unió de Llauradors i RamadersCarles Peris, explica que, además de ser el cuarto año consecutivo con un aforo por debajo de la media, caerá un 13% respecto a la campaña anterior.

Sobre el aumento de Castellón, Carles Peris señala que es la única zona productora, tanto de la Comunitat Valenciana como del resto de España, que aumentará el aforo. “El año pasado la situación fue especialmente crítica y esta campaña era imposible producir menos, la previsión es que se recuperará un 10% de la  producción”, añade el secretario de la Unió de Llauradors.

Pese a este aumento en la producción respecto al 2021, lo cierto es que las cifras de Castellón, donde se estima obtener algo más de 600 mil toneladas de cítricos, siguen siendo muy escasas. Según la Unió de Llauradors, son varios los factores que no permiten aumentar el aforo. Las incidencias meteorológicas son el principal motivo, el calor de los últimos meses no ayuda a producir frutos con el calibre adecuado, y las lluvias perjudicaron durante los periodos de floración. Además, el abandono de tierras progresivo, los elevados costes de producción o la vejez de los árboles son otros motivos de este descenso constante en la producción. “La suma de todas estas circunstancias hacen que no se llegue al aforo esperado”, añade Carles Peris.

En cuanto al mercado citrícola, este puede ser un buen año para la provincia. Según el United States Department of Agriculture (USDA), los países del hemisferio norte van a producir menos cantidad de cítricos, lo que se traduce en menos productos para el mercado. Además, España también va a producir menos, Andalucía ha tenido problemas de riego en algunas zonas, y Murcia y Catalunya también han sufrido un descenso en su aforo. “Estamos observando que Egipto, Turquía, Marruecos, Italia y Grecia, que son países competidores, van a producir menos, esto puede ser bueno para que no se sature el mercado y que los precios en origen aumenten”, explica el secretario de la Unió de Llauradors.

Como cada temporada, los agricultores dependen de que haya unos precios de origen dignos, que tendrían que ser superiores a los 0,36 céntimos el kilo según la Unió de Llauradors, ya que si no llegan a esas cifras, se traducirían en pérdidas para estos agricultores. “Si todo el hemisferio norte produce menos, lo normal sería que el mercado no se saturara y que se mejorara la la cotización para los productores”, afirma Carles Peris.

Una de las vías de escape para muchos productos locales, es la exportación a otros países, pero la relación entre el comercio exterior y los cítricos de Castellón no es nada positiva. No es que el negocio de exportación no funcione, ya que en otros productos observamos que este comercio exterior es un gran generador de beneficios, el problema es que la provincia produce muy pocos cítricos.

“Si la demanda y el consumo de cítricos local fuera normal, en algún momento puntual podríamos estar hablando de déficit de cítricos”, afirma Carles Peris. El secretario de la Unió explica que este año se producirán algo más de tres millones de toneladas en la Comunitat Valenciana, y posiblemente, a falta de contrastar los datos oficiales, “podemos estar delante de la segunda campaña con menos kilogramos de la historia”.

En cuanto a la polémica del tratamiento en frío, cabe recordar que hace unos días la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) mostró su preocupación en consecuencia de las interceptaciones producidas de cargamentos de naranjas y mandarinas procedentes de Sudáfrica, con destino a la Unión Europea, infestadas de falsa polilla y mancha negra. Dos plagas de cuarentena que no están presentes en Europa y cuya introducción acarrearía enormes pérdidas económicas a un sector que está en horas bajas.

Ante estas informaciones, Carles Peris apunta: “Hay que puntualizar que los envíos que han llegado ahora procedentes de Sudáfrica, salieron de su destino antes de que el reglamento del tratamiento en frío estuviera publicado”. La Unión Europea obliga a las naranjas sudafricanas a realizar un tratamiento en frío desde el pasado 14 de julio, precisamente con el objeto de evitar la entrada de la falsa polilla. “A partir de ahora no debería descargarse ningún producto que no haya recibido el tratamiento en frío”, añade el secretario de la Unió.

Además, desde La Unió de Llauradors i Ramaders, se exige que este tratamiento en frío no solo sea obligado en naranjas, sino también en mandarinas, pomelos y otras variedades citrícolas extranjeras que entren a la Unión Europea, con el fin de evitar nuevas plagas que aumenten el descenso de la producción.

De acuerdo con las exigencias de la Unió de Llauradors, AVA-ASAJA considera insuficientes las últimas medidas de control adoptadas por la Unión Europea para prevenir la introducción y expansión de estas enfermedades citrícolas. El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, explicaba que los hechos dejan en evidencia que el resto de cítricos entrañan el mismo riesgo de introducir y propagar la falsa polilla que las naranjas, por lo que no tiene ningún sentido que los políticos sigan negándose a exigir tratamiento en frío en cualquier importación citrícola.

 

Fuente: castelloninformacion.com

2022-08-18T11:18:52-03:00