HLB: destacan el trabajo de la cadena citrícola para prevenir la peligrosa enfermedad

Lo resaltó el especialista en este temática del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, Tim Gottwald, tras su visita al país.

El Huanglongbing (HLB) es considerado mundialmente como la enfermedad más destructiva de los cítricos y para la cual, hasta el momento, no existe cura posible.

En Argentina hay alrededor de 100.000 hectáreas de esta producción y las dos regiones principales son el NOA y NEA. Aquí, se han identificado casos aislados en Misiones, Chaco, Formosa, Santiago del Estero y la última denuncia fue en Entre Ríos a fines del año pasado.

“La enfermedad se ha identificado recientemente en la Argentina. Es muy baja la incidencia pero avanza. Deben estar atento a los casos de Brasil y ahora, de Uruguay” , indicó Tim Gottwald, experto de desarrollo de protocolos para la detección temprana de la enfermedad del HLB del departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés), quien llegó a la Argentina la semana pasada para hacer un reconocimiento del problema en el país.

Para el especialista, luego de su recorrida por la provincia de Entre Ríos, explicó que Argentina tiene una ventaja muy importante. Es que la población de vectores es muy baja en comparación con otros países que han sido afectados principalmente por el clima y el ambiente.

Y a su vez, destacó que Argentina tuvo una mayor pro actividad tanto de la industria como de los actores involucrados con un trabajo en conjunto para lograr la prevención. “Es un ejemplo para que tomen otros países”.

Cabe recordar que Argentina cuenta con un Programa Nacional de Prevención del Huanglongbing organizado por el Ministerio de Agroindustria a través de toda su red, como el INTA y Senasa. Y también se han realizado convenios público-privados para trabajar de forma conjunta, como la Asociación de Citricultores de Concordia y Coca-Cola de Argentina, quienes fueron los anfitriones de Gottwald.

Según comentó el especialista, hay más de 1.000 científicos en todo el mundo trabajando para controlar la enfermedad que se descubrió hace 100 años en India pero su proyección es pesimista. “Probablemente no se encuentre una solución. Es una enfermedad animal que se trasladó a las plantas. La evolución de los cítricos ocurrió sin esta bacteria por lo que no hay resistencia natural. Y como es una bacteria, evoluciona más que otros organismos. La planta puede pasar de 0 a 100% de severidad en poco tiempo” , enfatizó.

Pero ante la falta de una solución, hay dos factores que podrían paliar las consecuencias adversas de la enfermedad, según Gottwald. La primera es la detección temprana del HLB y una vez que se haya detectado, deshacerse de la planta rápidamente infectada antes que se disperse la enfermedad.

Y la otra herramienta es la respuesta sociopolítica para que la industria participe de acciones junto con el Estado y las instituciones. “Uno solo no puede controlarla. Se necesita de una planificación regional”., aseguró el especialista.

El HLB ya está instalada en casi todas las producciones citrícolas a nivel mundial, salvo en la región del Mediterráneo y Australia. “Ya ha destruido el 30% de la producción de cítricos”, remarcó el especialista para alertar la gravedad de las consecuencias del HLB.

En Florida, del lugar de donde proviene el especialista, la problemática comenzó en 1998 cuando ocurrió la primera infestación. Luego, fue avanzando hasta alcanzar todo el Estado en 2005. “Nuestra industria no estaba preparada”, recordó. En este sentido,precisó que en aquel año se producían 243 millones de cajones por año. El año pasado alcanzó solo 48 millones de toneladas.

Fuente: clarin.com

2018-04-18T15:14:22+00:00