Entre Rios: Evalúan los graves daños a la actividad citrícola

Las primeras estimaciones de la Federación Entrerriana de Citricultores señalan que entre el 50 y el 80% de las plantaciones fueron afectadas por el fenómeno climático ocurrido el 20 de octubre en la región de Salto Grande.Cuando el sector citrícola aún sopesa las consecuencias de las heladas extraordinarias que afectaron a la producción en invierno el sábado 20 los citricultores de la Región de Salto Grande volvieron a sufrir los embates del clima aunque en esta oportunidad fue el granizo el que afectó algunos campos.

Ante esta circunstancia el Director General de Producción Vegetal de la Secretaría de la Producción de la Provincia de Entre Ríos ingeniero Carlos Noé y el presidente de la Federación del Citrus de Entre Ríos Néstor Mover encabezaron un relevamiento sobre los daños que produjo el inusual fenómeno.

“La tormenta de viento lluvia y granizo de aquel fatídico sábado volvió a provocar daños a varios productores de nuestro sector que ya venía muy castigado por el clima registrado en invierno” indicó Mover y a renglón seguido amplió que “las piedras que cayeron en la noche del sábado 20 produjeron la destrucción de plantas en algunas quintas que recién se estaban recuperando de las serias pérdidas que ocasionaron las heladas de julio”.

La gravedad del panorama motivó el arribo a la Región del ingeniero Noé quien la semana pasada realizó un relevamiento de los daños producidos en quintas de los departamentos Concordia y Federación. Al respecto el funcionario provincial graficó que “el fenómeno se inició en el paraje Loma Negra en la zona de La Criolla y se extendió en dirección noreste cruzando la Ruta 14 hasta Colonia La Argentina; desde allí prosiguió en forma paralela al Río Uruguay para finalizar cerca de Chajarí”. Con respecto al ancho de la franja afectada el funcionario manifestó que “alcanza los 3 kilómetros”.

Si bien previno que los resultados de esta pericia se encuentran en análisis Noé consideró que “en esa franja los daños fueron realmente importantes ubicándose entre el 50 y el 80%”. La afectación “está referida en parte a la fruta en planta como la naranja de verano y la mandarina Murcott; pero el daño más importante está vinculado con la producción futura es decir con las plantas que se encuentran en el inicio del proceso de fructificación” alertó.

“La cara de esas plantas que mira hacia el sur ha sido prácticamente pulverizada por el granizo” expresó sin rodeos el máximo responsable de la Producción Vegetal entrerriana.

Ante cuadro desolador Noé sentenció que “el productor afectado debe recurrir en forma urgente al tratamiento de curado a partir del uso de fungicidas y de cicatrizantes porque el daño que el granizo provoca a la planta se da esencialmente en las hojas las que debido a la caída de las piedras de hielo sufren roturas por las cuales quedan expuestas a la bacteria de la cancrosis” finalizó.

Mover: “Sobre llovido mojado”
En tanto el presidente de la FeCiER Néstor Mover no ocultó su pesar por el cuadro de situación post-granizo y casi resignado señaló que “no nos terminamos de recuperar de una inclemencia que ya tenemos otra”.

En ese sentido Mover aclaró que “si bien a diferencia de las heladas de julio que afectaron en general a la zona citrícola entrerriana este fenómeno fue sectorizado; los productores afectados se han visto realmente muy perjudicados porque el granizo no sólo ha comprometido la fruta que estaba para cosecharse en lo que resta de esta campaña sino también la del año próximo” enfatizó.

Mover confesó que los productores que visitó “no encuentran consuelo porque se habían resignado a que la fruta de este año ‘ya fue’ como consecuencia de las heladas de julio pero ahora ven también que la fruta con la contaban para el año que viene tampoco estará” comentó.

En función de ello “desde la FeCiER estamos haciendo todas las gestiones institucionales para que el Gobierno envíe algún tipo de ayuda a estos productores destinada a la compra de los insumos necesarios para tratar de prevenir la cancrosis en las plantas que resultaron dañadas” confirmó Mover.

El presidente de la institución de nuclea a las asociaciones de Chajarí Concordia Federación y Villa del Rosario encendió una luz de alarma al expresar que “este nuevo imponderable trae aparejado no sólo otro problema económico para los productores citrícolas sino también uno de carácter socio-laboral: si bien ellos pueden dar finalización de zafra al término de la cosecha de este año y reiniciarla en marzo el tema es que en marzo justamente esos productores no van a tener cosecha. Entonces no sólo deben pensar en curar lo más urgentemente posible las plantas sino también en los probables juicios laborales que podrían tener si no toman mano de obra en marzo por no tener dónde ocuparla” explicó.

“Ojalá podamos encontrar por parte del Estado algún paliativo para esta situación o al menos una consideración para estos productores; ése es el planteo que le hemos hecho desde la FeCiER al ingeniero Noé” concluyó Mover.

Fuente: Agromeat

2017-11-01T19:07:17+00:00