En España el 60% de los recolectores de cítricos es de origen extranjero

En la mayoría de casos se trata de personas que en verano trabajan en el turismo indican los sindicatos. Ciudadanos llegados de Polonia y Colombia también son empleados por empresarios y las cooperativas.La inmigración se ha convertido en “indispensable” para el campo. Lo dicen los sindicatos y los propios empresarios quienes detallan que es en momentos de máxima actividad como la campaña de recolección citrícola que está a punto de empezar cuando resulta evidente. De hecho tal y como estiman el representante de la Unió de Llauradors José Castro y el responsable de la Federación Agroalimentaria de UGT en Castellón Ramón Serra “entre un 60% y un 70% de la mano de obra que se emplea durante la temporada en la provincia es de origen extranjero”.

Si se atiende a los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondientes al cuarto trimestre del 2006 se podría calcular que son cerca de 6.000 las personas de otras nacionalidades que se dedican a las diferentes actividades citrícolas fruto de la campaña. Sin embargo los propios sindicatos detallan que esta cifra no contempla a quienes trabajan en explotaciones de origen familiar como actividad secundaria y por lo tanto no se incluyen en la EPA ni tampoco la economía sumergida.

DE LA PLAYA AL CAMPO
El secretario de Fepac-Asaja en Castellón Doménech Nácher señala que en la mayoría de los casos los collidors extranjeros “son personas que durante el verano trabajan en el sector servicios en todas las actividades que se desprenden del turismo y cuando llega el otoño las captamos para el campo”. De este modo se logra “un complemento de dos sectores que permite dar estabilidad a la gente que llega” añade.

El responsable de la Federació Agroalimentària de CCOO en Castellón Ignacio Gómez asegura que “cada vez son más los inmigrantes con un contrato fijo discontinuo que cuentan con todos los papeles en regla”. Y es que tal y como señala Serra “desde hace 10 ó 12 años la inestabilidad a la que se ha visto abocado el campo ha llevado a muchas personas de aquí a abrirse paso en otros sectores como el cerámico o la construcción y ha llevado a una carencia de mano de obra que se ha buscado suplir a través de la inmigración”. Por su parte el gerente de Nulexport Vicent Canós añade que “nosotros llevamos muchas temporadas buscando personal de fuera debido a las dificultades que tenemos para hallarlo aquí”.

Aunque entre los collidors extranjeros priman los que residen en Castellón durante el año los empresarios y los agricultores también preparan contrataciones en origen exclusivamente para la campaña de recolección. En el caso de La Unió este año ha tramitado la llegada a Castellón de 300 ciudadanos polacos y 100 colombianos.

Son precisamente estas dos junto a la marroquí las principales nacionalidades de los empleados extranjeros en el campo. Pese a ello el responsable de la FTA de UGT añade que son muchas las personas de Rumanía Ecuador y El Salvador las que han encontrado en el campo una salida tras el verano.

autor: INMA CASTELL

2017-11-01T19:08:26+00:00